PRESENTACION

Por Sergio Quiroz Miranda
 

Cuando Carlos Marx y Federico Engels publicaron el histórico Manifiesto del
Partido Comunista advirtieron al mundo sobre el caracter explotador y sobre la
vocación de saqueo del capitalismo: no obstante su claridad para explicar el
fenómeno del capitalismo no imaginaron la magnitud de la voracidad y desenfreno
del carácter rapaz del capitalismo que estamos viviendo en los inicios del
tercer milenio.

El Partido de los Comunistas Mexicanos ha expresado a través de la intervención
de uno de sus fundadores el Dr. Sergio Quiroz Miranda que el capitalismo ha
llegado a una etapa en la cual nada constructivo puede aportar y que para crecer
debe necesariamente destruir, para desarrollarse debe necesariamente depredar;
para expandirse debe necesariamente aniquilar; de manera tal que el costo de la
depredación es tan elevado que conduce de manera inevitable a la barbarie.

El lector tiene en sus manos un valioso documento de análisis de la situación
actual que invita a la necesidad de construir la alternativa a la barbarie que
nos amenaza
 
 

Intervención del Compañero Sergio Quiroz Miranda en la Inauguración del II
Congreso Nacional del Partido de los Comunistas Mexicanos
Cd. de México
Sábado 18 de Abril de 2001
 
 

Estimados compañeros integrantes del Presidium.
Estimados amigos y amigas representantes de organizaciones hermanas sindicales,
sociales y políticas que nos honran con su presencia.
Respetables camaradas representantes de los países socialistas que nos
acompañan.
Queridos camaradas comunistas Delegados a este II Congreso Nacional del Partido
de los Comunistas Mexicanos.

Hace cuatro años un grupo numeroso de mujeres y hombres de libre pensamiento y
de elevados compromisos con su pueblo y con la nación mexicana, se reunieron
convocadas por una breve Comisión Nacional Organizadora, en el Primer Congreso,
el Congreso Constituyente del Partido de los Comunistas Mexicanos.

En esa ocasión memorable, los allí presentes refrendamos nuestro compromiso con
la lucha por un cambio revolucionario en la sociedad mexicana, convencidos de
que el capitalismo de continuar no tiene otro fin que la barbarie.

Esta convicción no es resultado de una exagerada posición ideológica
anticapitalista; es por el contrario producto de un sencillo pero objetivo
análisis sistemático de la situación mundial y de la historia económica y
política del desarrollo del capitalismo en los últimos años .

Lamentablemente los acontecimientos han probado en este corto tiempo que la
barbarie está llegando a México y al mundo a pasos agigantados, presentada en
forma de trabajo infantil, expulsión a la calle a decenas de miles de niños, en
la forma de desempleo masivo, de salarios de miseria, de destrucción de la
naturaleza fuente de vida, de hambre, insalubridad, de manipulación grosera de
la cultura imponiendo patrones de conducta de la más baja calidad humana,
enfatizando cada vez más en una especie de cultura depredadora y a la vez
hipócrita que se asusta de sus propias expresiones materiales como la
proliferación de los asesinos seriales, la violencia de los niños en las
escuelas, pretendiendo ignorar su propia responsabilidad en el origen de la
misma; de corrupción, narcotráfico y drogadicción; robo de infantes para el
tráfico de órganos humanos, así como el resurgimiento de enfermedades que ya
habían sido eliminadas.  Este es el resultado final de lo que denominan el "
triunfo del capitalismo", el triunfo del mercado, que legitima toda aquella
actividad que sea susceptible de generar ganancias;  pero también de las
profundas diferencias que ha generado la concentración de la riqueza en pocas
manos.

En el histórico manifiesto Marx y Engels anticipaban que dondequiera que se ha
instalado el capitalismo, ha establecido el poder del dinero por encima de
cualquier otra cosa: "...Ha hecho de la dignidad personal un simple valor de
cambio" y precisan "...ha sustituido las numerosas libertades escrituradas y
adquiridas por la única y desalmada libertad de comercio...".(Manifiesto del
Partido Comunista).
 
 
 
 
 
 
 

Ahora, cuando pensadores no marxistas advierten sobre la gran crisis que amenaza
al capitalismo, como es el caso Riftkin, con su premonitoria obra denominada "El
Fin del Trabajo" o, Vivianne Forrester autora del texto "El Horror Económico",
obras en las cuales anticipan como el capitalismo va a profundizar el problema
del desempleo y mandar a la calle a millones de personas, como ya está
ocurriendo.  Ahora son menos los que abrigan dudas de que es precisamente el
capitalismo el obstáculo más importante para que los beneficios de la ciencia y
la tecnología sean puestos por entero al servicio de la satisfacción de las
necesidades humanas.

Ahora cuando escuchamos que la FAO ha registrado mediante un estudio que el
consumo de un día de alimentos para perros y gatos en los Estados Unidos,
bastaría para alimentar a toda la población de Etiopía durante un año, ahora
empieza el mundo a tomar conciencia del carácter derrochador, injusto y desigual
que es inherente al capitalismo.

Ahora cuando a consecuencia de la depredación de la naturaleza, de la
explotación irracional de los recursos naturales y humanos del continente
africano, su población está en riesgos de desaparecer a consecuencia de la
hambruna y las enfermedades, el mundo se empieza a dar cuenta de que para el
capitalismo los seres humanos valen en tanto sean funcionalmente aptos,
productivos y rentables;  de otra forma se convierten en un estorbo que debe ser
eliminado, en una expresión de nuevo genocida malthussianismo.
 
 
 
 
 
 
 

Quien abrigara dudas de que este sistema no está conduciendo aceleradamente a la
barbarie, debe observar que en el mundo hay 6,000 millones de personas, de ellas
apenas 500 millones viven confortablemente; es decir, 5,500 millones viven en
una situación de penuria económica, y de estas, 1,200 millones viven en
situación de pobreza extrema e indigencia; sin servicios, sin salud y sin
perspectivas de una vida digna, ni a corto ni mediano plazo si continúa
imponiéndose el poder hegemónico del capital.  La parte más sensible y dramática
de estas consecuencias la constituyen los niños; 40 mil niños mueren diariamente
en el mundo subdesarrollado por efectos de enfermedades que pudieran fácilmente
curarse.

Hace algunos años Walter Benjamín, miembro del grupo de intelectuales marxistas
de la Escuela de Frankfurt, expresó que después de Auschwitz el mundo no tenía
derecho a disfrutar de la música ni de las bellas artes; en una especie de mea
culpa por las tragedias ocurridas en los campos de concentración nazi.  Nosotros
preguntamos ahora si alguien puede dormir tranquilo sin hacer algo, sin dar una
sóla contribución a la lucha contra la barbarie de un sistema que ha matado de
hambre en tan sólo 5 décadas a más seres humanos de los que perecieron en la
segunda guerra mundial

Sin embargo, así como afirmamos que el destino de la humanidad no puede ser la
barbarie capitalista;  los Comunistas Mexicanos, recordamos a los ciudadanos del
mundo, pero particularmente a la clase obrera, que ninguna fuerza celestial o de
orden sobrenatural vendrá a salvarnos de la barbarie, de la explotación, de la
violación a los derechos humanos, de la destrucción de la ecología y el medio
ambiente, del hambre, la pobreza extrema y la insalubridad, de la trampa mortal
de la deuda externa impuesta a la mayoría de las naciones por un breve grupo de
naciones desarrolladas; que tienen que ser  los pueblos del mundo los que
organicen su defensa y mediante la lucha salgan a su propio rescate.  Y que
tampoco podemos dejar esa tarea en manos de las burguesías locales que gobiernan
la mayoría de los países de nuestro subcontinente, porque está más que probada
su inclinación y proclividad al entreguismo.  Allí está para ejemplo de sumisión
y actitud servil frente al imperio , los casos de Miguel de la Madrid, Carlos
Salinas, Ernesto Zedillo y ahora de Vicente Fox.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La tercera vía está cancelada.

Es peciso señalar que ante la necesidad de dar respuestas efectivas a la
embestida neoliberal, se plantean dos posibilidades:
Por una parte, los que antaño planteaban la tesis de enfrentar el salvajismo
capitalista construyendo un  capitalismo con rostro humano, un capitalismo
humanitario, hoy reconstruyen la no muy nueva   tesis de la llamada tercera vía.

En algunos casos se trata de personas de buenas intenciones; y lo menos que
podemos decir de ellos es que se asemejan a los postulantes del socialismo
ingenuo del siglo pasado, pues anteponen sus deseos, al examen riguroso y
sistemático de la sociedad.

Pero en la mayoría de los casos, quienes hoy plantean la tesis de la tercera vía
son los mismos teóricos del capitalismo financiero en su intento por maquillar
simplemente la ontología barbárica del capitalismo neoliberal.  Las terceras
vías, con su diversa forma de plantearse lo único que hacen es ignorar y por
ende ocultar la ley de acumulación y concentración del capital inminente en toda
sociedad regida por el capitalismo.

La otra respuesta  alternativa es la que sostenemos, a pesar de las críticas
generadas por los acontecimientos de la destrucción del campo socialista,
quienes planteamos que las leyes de la acumulación y concentración continua del
capital en pocas manos hace imposible la construcción de una tercera vía en la
cual el capitalismo pudiera tener un carácter humanitario; y que por el
contrario, la globalización  es el proceso mediante el cual se acelera el
fenómeno de la concentración del capital y el control económico, social y
político del mundo imponiendo un totalitarismo que ahora tiene cobertura
mundial, en una situación en la cual los conceptos de libertad, democracia y
progreso se convierten en simples palabras sin valor para la mayoría de la
población.

Por eso hoy más que nunca tienen valor las palabras que integran la histórica
frase de socialismo o barbarie, hoy más que nunca la solución está fuera de la
estructura capitalista; hoy más que nunca la solución es el cambio de sistema;
hoy más que nunca tenemos razones de sobra para rebelarnos contra este sistema
que oprime a los seres humanos imponiendo una dictadura maquillada de
democracia;  hoy más que nunca tenemos claro que no hay terceras vías y que el
capitalismo en su expresión de globalización neoliberal no deja otra alternativa
que la enunciada en esta frase:  SOCIALISMO O BARBARIE.

Pero es importante hacer una advertencia:  Que no se equivoquen los enemigos
ideológicos y políticos, no planteamos el regreso del socialismo real;  tampoco 
proponemos un proyecto de sociedad que no tiene posibilidad de funcionar
productiva y democráticamente, nuestro proyecto es nuevo porque se asienta en
los nuevos cambios que se dan en el mundo;  hoy ante las nuevas condiciones
económicas y ante el grado de desarrollo de las fuerzas productivas podemos
hablar de una nueva oportunidad histórica para el socialismo humanista, para el
socialismo que se plantearon Marx, Engels y Lenin.

Respecto de las dificultades que registró el primer estado socialista para
desarrollarse, coincidimos con Gramsci en cuanto a la transgresión de la
ortodoxia del ideal marxista que significó  la construcción del primer estado
socialista en una región marcada por el atraso tecnológico, científico y con un
bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, condiciones inadecuadas de
acuerdo al propio texto de Marx, para que el cambio social tuviera éxito.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 Esta consideración permite explicarnos la sustitución del carácter
esencialmente democrático del marxismo, por el establecimiento de un socialismo
directivo y centralizado, proceso que finalmente devino como era una de sus
posibilidades en un sistema autoritario;  Sin embargo este análisis crítico no
significa que incurramos en la ligereza de sostener que la Revolución de Octubre
haya sido un error histórico, como lo sostienen algunos apóstatas del marxismo.
La tesis leninista del eslabón más débil del capitalismo da cuenta de la
justificación histórica y revolucionaria de la Revolución de Octubre y de que
aún en las condiciones antes señaladas existía la posibilidad real de la
construcción de un sistema democrático, lo cual no ocurrió por diversas causas
ajenas a la ontología liberadora y democrática del socialismo.

La Nueva sociedad socialista.

Es necesario precisar que cocebimos la nueva sociedad socialista en la cual el
poder del pueblo debe implicar la presencia del pueblo, particularmente de su
clase obrera, en todos los espacios de la conducción política y económica de la
sociedad; una nueva sociedad en la cual la planificación y la dirección sean
resultado de los más amplios procesos democráticos, en sustitución de la vieja
fórmula de la dirección excesivamente centralizada.
Concebimos el socialismo como la sociedad que, apoyada en los grandes adelantos
que ha producido la revolución científico tecnológica produzca los bienes y
servicios suficientes para el confort de todo el pueblo;  Rechazamos la falsa
consigna capitalista de que el socialismo es irreconciliable con la alta
eficiencia y con la productividad;  los ejemplos incluso del socialismo real
permitieron hazañas productivas inalcanzables por los países capitalistas.
 
 
 

Rechazamos también por falsa la tesis de que el socialismo es incompatible con
la libertad;  porque la base de las libertades humanas está en la realización de
los individuos como resultado del ejercicio de su creatividad en el trabajo y en
los proyectos al servicio de su comunidad; no en la libertad para acumular
riqueza en un mundo de pobres, sino en la libertad para crear riqueza para
elevar la calidad de vida de su propia comunidad.

El hombre es libre cuando ha desaparecido la causa esencial de su enajenación
que es el trabajo asalariado.  Concebimos el socialismo como una sociedad de
creación constante de bienes y servicios para el consumo racional y no para el
derroche como ahora ocurre;  como un sistema que potencia el despliegue sin
límites de la creatividad humana en todas las áreas de la vida, en la
producción, en la cultura, en las bellas artes; como un sistema capaz de crear
las condiciones para que todos tengan la posibilidad de desarrollar plenamente
sus facultades; una sociedad en la cual el libre desarrollo de cada uno sea
condición para el libre desarrollo de todos.

Concebimos el socialismo como un sistema en cuyo centro se ubique al hombre y
que en consecuencia, proteja el medio ambiente, el entorno natural de la
depredación a que está sometido en la actualidad.
Desde luego que éste proyecto de sociedad tiene enemigos;  el principal
obstáculo para construir éste proyecto histórico, ésta sociedad del bienestar,
la democracia y la libertad es, sin lugar a dudas el capitalismo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Marx escribió que ningún nuevo régimen social puede surgir y fortalecerse si  no
es a condición de que el existente haya desarrollado todas sus potencialidades
productivas, en una situación en la cual las relaciones de producción se
conviertan en un lastre, en un freno para el propio desarrollo de las fuerzas
productivas, y si observamos lo que está ocurriendo, el capitalismo actual ha
llegado a ésta situación;  para desarrollarse debe causar daño mortal a la
naturaleza, para desarrollarse deber causar exterminio, degradación física y
moral;  para desarrollarse debe frenar aspectos esenciales de la ciencia y la
tecnología que permitirían eliminar enfermedades o alimentar a los cientos de
millones de seres humanos que hoy se debaten en la miseria.  Por estas razones,
los Comunistas Mexicanos consideramos que hay suficientes evidencias de que
estas condiciones ya están presentes;  por ello, consideramos que la base
productiva de la nueva sociedad socialista debe descansar en la tecnología de
punta, la cual tiene la potencialidad de generar la mayor parte de los bienes
que reclama la humanidad; se podrá entonces sin afectar la producción, reducir
notablemente la jornada de trabajo cada vez más hasta hacer que sea la robótica
el pilar fundamental de la producción.  Entonces el tiempo libre será para
incursionar en la cultura, la diversión sana, los viajes y el deporte.  Así, el
desarrollo y crecimiento humano donde queda resuelto el problema del tener el
hombre dedique todo su tiempo al problema del ser.
Pensamos pues en un nuevo humanismo como el que imaginó Lombardo Toledano, más
grande que el de la antigua Grecia y más grande que el del renacimiento
italiano, porque este humanismo será no para una elite sino para todos,
absolutamente todos los seres humanos.

Hablemos ahora de la viabilidad de este proyecto de la nueva democracia
socialista por la cual luchamos;  nosotros estamos de acuerdo con Felipe
González cuando ha declarado en su presencia en el congreso del PRD que no se
puede seguir prometiendo el paraíso terrenal para el futuro, mientras la derecha
gobierna el presente;  pero también debemos decir que ninguna sociedad cambia si
no existe un proyecto histórico bien definido;  y más aún sin un proyecto
histórico claro se puede  incurrir en el pragmatismo y en el oportunismo y
pensar que se hace política de izquierda cuando realmente se abona la fortaleza
de la derecha.

Sin un proyecto histórico claro se pierde la brújula, se pacta con el enemigo no
para avanzar sino para hacerle el juego; se hace la política de lo posible como
diría Martha Harnecker, sólo para subsistir y simular que se hace política de
izquierda, se genera confusión y finalmente se pierde espacio en la lucha,
porque las masas se desencantan al no cumplirse las expectativas de una fuerza
que coincide con el proyecto de la derecha, cuando debería levantar las banderas
de la izquierda.

El Partido de los Comunistas Mexicanos considera que estamos en el momento en el
cual lo esencial es reconstruír y posicionar o más bien reposicionar la utopía
esperanzadora en las grandes masas del pueblo mexicano, particularmente en su
clase trabajadora. Sobre todo cuando la acción ideológica de los fukuyamas, los
gorbachov, y compañía dejaron  a los trabajadores sin proyecto histórico viable.

América Latina.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Con excepción de Cuba, en nuestro subcontinente se registra un acentuamiento y
profundización de la injusta distribución de la riqueza, lo cual ha incrementado
los índices de indigencia en la población. En América Latina la quinta parte de
la población más rica se apropia del 60% de la riqueza, en tanto que el 40% de
la población más pobre sólo recibe el 11% de los ingresos.  Hoy en nuestro
subcontinente se mueren por desnutrición y enfermedades curables 57 de cada mil
niños antes de los 5 años.  Después de 20 años el PIB / habitante en América
Latina es prácticamente el mismo que en 1980.

De una población de 500 millones hay 220 millones por debajo de la llamada línea
de pobreza.  En la indigencia hay casi 110 millones de habitantes;  " vivimos
para pagar y morimos debiendo"  dice Eduardo Galeano.
La política neoliberal imperialista también golpea a las familias más pobres de
los Estados Unidos, ahora en su país el 1% de los ciudadanos recibe casi el 40%
de la riqueza mientras que el 20% de la población más pobre recibe apenas el
2.5% de la riqueza; con esa proporción no se puede vivir más que en la completa
miseria; y ello ocurre en el seno de la propia capital del imperio.
¿Cómo entonces se atreven a proponer al mundo que el camino es el del
capitalismo? ¿ Qué nos puede ofrecer este sistema que no sea más explotación,
más miseria, más saqueos, más muerte y desnutrición?

Mientras América Latina se debate entre la pobreza y el desempleo;  en cuba con
todas las limitaciones que se tienen, se sigue garantizando al pueblo cubano el
acceso a la salud, a la educación, a la vivienda y a la alimentación sana y al
trabajo, sin excepciones.  Esto le ha permitido registrar cifras record en las
áreas de salud, nutrición infantil, baja de la mortalidad, erradicación de
enfermedades, deporte, y educación por encima de todos los países
latinoamericanos; y en muchas áreas por encima de los índices de los Estados
Unidos.

Es fácil decirlo, pero Cuba ha soportado 42 años de hostigamiento, de guerra
económica y de bloqueo permanente, y hoy, a pesar de las limitaciones, es un
país que, debido a ello, mira hacia el futuro con una seguridad que no podemos
compartir en nuestras naciones.

Con todos sus problemas generados básicamente por el bloqueo Cuba sigue siendo
ejemplo de dignidad, de convicción y de confianza en las ideas socialistas.
José Martí decía que en el mundo debe existir siempre una cierta cantidad de
decoro para que éste no sucumba ni se autoaniquile;  Así como hay una cierta
cantidad de aire y de agua para subsistir, decía Martí, debe existir una cierta
cantidad de dignidad y decoro;  pero, siempre esa cantidad de decoro y dignidad
está mal repartida:  Unos carecen por completo de él, y otros  tienen el decoro
que a los demás les falta.  Por eso nosotros decimos junto a Martí, que Cuba y
el Comandante Fidel Castro, tienen el decoro y dignidad que les falta a la
mayoría de los dirigentes políticos de América Latina.
 
 
 
 
 
 
 

Para el Partido de los comunistas mexicanos la defensa de la Revolución cubana
es una cuestión de primer orden, porque defender a cuba es defender nuestro
derecho a la libre autodeterminación;  es defender nuestra autonomía y el
rechazo a la injerencia externa en nuestros asuntos; defender a Cuba es defender
nuestra propia dignidad.

Lo Nacional.

En el campo de lo nacional asistimos a la evidencia más grande de que el capital
ni tiene patria, ni tiene sentimientos, ni tiene límites en su ambición y
tendencia acumulativa y concentradora;  la clase obrera mexicana ha padecido una
etapa de las más oscuras de su historia al haber permitido que la desarmaran
ideológicamente haciéndole sentir que sus posibilidades de lucha estaban
canceladas, y que la nueva moda de la lucha social radica en la negociación
armónica con el patrón y en el no enfrentamiento;  para luego imponerle una tras
otra, durante 18 años una política de saqueo, de robo descarado, sobre todo a
partir de los regímenes de Miguel de la Madrid, de Salinas y de Zedillo;
gobiernos que hicieron una política económica para transferir recursos excesivos
de la clase trabajadora a los grandes capitales, aún más allá de la ortodoxia
explotadora del capitalismo, aplicando de manera descarada la transferencia de
manera abierta, como lo significó el caso del Fobaproa, las Afores, la
privatización del sistema de pensiones y el rescate carretero.
Ahora de nueva cuenta el gobierno de Vicente Fox pretende pasarle la factura de
la crisis y el desastre económico y financiero del país a los trabajadores con
su publicitada reforma fiscal;  que no es reforma fiscal, hay que llamarla por
su nombre, es simplemente aumento de los impuestos ya existentes y creación de
otros nuevos par afectar a las clases más necesitadas.

Como les funcionó muy bien el manejo electrónico de la mentira recurren a ella
con insistencia en la televisión;  pero a los trabajadores no los pueden volver
a engañar;  la estrategia de reducir un pequeño porcentaje el impuesto al
trabajo, es engañosa porque la reducción no compensa de ninguna manera el gasto
familiar que se verá incrementado con la afectación impositiva de las
prestaciones y más aún con el aumento de precio del 15 % al imponer el IVA a las
medicinas y alimentos.
Queremos advertir a la clase trabajadora y a la clase media de nuestro país, a
la pequeña burguesía, que son notorios y preocupantes  diversos rasgos de la
tendencia fascista del gobierno de Fox; uno de ellos es el uso insistente,
repetitivo de la mentira como estrategia de propaganda; Goebbels el jefe de la
propaganda nazi decía "repite una mentira mil veces y el pueblo terminará por
creerte";  y este gobierno de Fox no tiene recato alguno en mentir para lograr
sus propósitos, aún cuando estas mentiras resulten grotescas, como es aquella
que prometía un crecimiento del 7 % cuando ahora se reconoce por el Banco de
México que escasamente llegará al 3 %.  O ésta de que los trabajadores saldrán
ganando con la llamada reforma fiscal cuando las evidencias dicen todo lo
contrario.
Otro factor de la presencia del fascismo en este gobierno es la conformación
misma del gabinete presidencial en el cual se ha integrado a miembros del Opus
Dei, del Sinarquismo y de los organismos oscurantistas y conservadores de México
y por añadidura muchos de ellos representantes empresariales como el propio fox
de las grandes corporaciones monopólicas trasnacionales ubicados en  altos
puestos de la administración pública. El Sr. Abascal no es la excepción
ultraderechista y conservadora, muchos más funcionarios de alto y medio nivel
comparten sus posiciones ideológicas profascistas.
 
 
 

Sería una verdadera ingenuidad el esperar una política a favor del pueblo de un
gobierno de estas características;  pero además quienes intentar suavizar esta
caracterización del gobierno de Fox, presentándolo como un gobierno del nuevo
liberalismo, incluso como un gobierno de centro izquierda, contribuyen a
desarmar ideológicamente a los trabajadores.
Algunos no comprenden entonces por qué si nosotros calificamos a este gobierno
como un gobierno del capital financiero, de inspiración ultraderechista y
fascista, cómo es que ha emprendido algunas acciones que no son propias de un
gobierno de derecha, tales como la disposición a la marcha por la dignidad del
ejército zapatista y la aprobación de los acuerdos de San Andrés.
 
 
 
 
 
 
 
 

Esto tiene una explicación táctica; porque una cosa es ganar la guerra y otra
cosa es ocupar el territorio;  Fox muy bien lo sabe;  pues sólo cuatro de cada
diez mexicanos votaron por él, muchos de los cuales lo hicieron más votando
contra el antiguo régimen que a favor del Foxismo.  Esto significa que Fox y su
proyecto no tienen la hegemonía para gobernar este país, y solo cuentan con la
breve minoría de los grupos ultraderechistas y clericales, así como la cúpula
empresarial de México.  Pero las grandes masas de trabajadores, la clase media,
los intelectuales;  salvo el caso de algunos apóstatas del cardenismo y de la
ultraizquierda, están ausentes y muy lejanas del foxismo.  El Actual gobierno de
fox está urgido de aliados circunstanciales y permanentes para efectos de
establecer su proyecto político empresarial.

Por eso emprende algunas acciones que pudieran eventualmente reconciliarlos con
algunos sectores de la sociedad. Para la subsistencia y gobernabilidad es
indispensable establecer estas alianzas, aún cuando atenten contra sus propios
principios de ultraderecha.
Ahora cuando se advierten las primeras evidencias de que este gobierno es un
gobierno contra el pueblo, es conveniente recordar que pocos organismos
políticos tuvieron claridad sobre el problema político nacional durante el
proceso electoral pasado, dentro de estos pocos incluímos al Partido de los
Comunistas Mexicanos, advertimos el verdadero peligro de la llegada de Fox al
poder, y la denunciamos a tiempo, dijimos durante la campaña electoral en una
carta pública dirigida al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, que la amenaza que
representa Fox es que si el gobierno de Zedillo puede calificarse con toda
propiedad como un gobierno al servicio del capital financiero internacional, el
gobierno de Fox sería un gobierno del propio capital financiero internacional;
Advertimos del peligro que ello representa porque estamos convencidos que más
allá de un gobierno de derecha lo que sigue es un gobierno fascista;  y ya el
gobierno de Vicente fox ha dado algunas muestras de su vocación represiva,
controladora y dictatorial. Las medidas de política fiscal que atentan contra
los pequeños y medianos empresarios son una prueba de ello;  su actitud frente a
los jubilados y pensionados;  su interés por incorporar el IVA a alimentos y
medicinas, nos reflejan que este gobierno profundizará la política contra los
más pobres y favorecerá como se esperaba de un gobierno del capital financiero,
a los más ricos.

Hoy, cuando en México ha llegado al poder un proimperialista declarado y
reconocido, es válido recordar que el interés de los Estados Unidos por
adueñarse de nuestra patria no es nuevo;

A mediados de siglo El Sr. Robert Lansing, Secretario de Estado del gobierno del
presidente Woodrow Wilson escribió una carta en la que expresaba al presidente
de los Estados Unidos su propuesta de que los Estados Unidos debían abandonar la
idea de imponer un presidente de esa nacionalidad en México;  porque los
mexicanos dificilmente lo podrían aceptar sin conflictos y posibilidades de
guerra;  en su lugar decía, debemos preocuparnos por localizar a jóvenes
mexicanos partidarios del gobierno estadounidense, becarlos para que estudien en
las universidades de ese país y asimilen el modo de vida norteamericano;  ellos,
decía Lansing, cumplirán mejor que cualquiera de nosotros las tareas nacionales
que reclama el país del norte.

La carta de Lansing fue profética, la llegada al poder de Miguel de Lamadrid, de
Carlos Salinas y de Zedillo marcaron tres momentos de un proceso mediante el
cual ascendieron al poder personajes de la política nacional que representaron
con resistencias menores, los intereses del capital financiero de los Estados
Unidos; estos presidentes gobernaron para el exterior, a costa de sacrificar a
la mayoría de los mexicanos, sin importarles vulnerar la soberanía económica y
política de México.
 
 
 
 
 

Establecieron una política económica, una política social y una política
financiera orientada a satisfacer las demandas de los grandes consorcios
internacionales, particularmente de los Estados Unidos;  para ello, hicieron a
un lado todo lo que les pudiera estorbar.  De esta  manera, argumentando
modernizar la vida nacional se lanzaron contra los grandes sindicatos, el de
maestros y el de petroleros los más significativos, los que el mismo poder había
convertido en organizaciones corporativizadas a su servicio;  toda la fuerza del
poder se lanzó contra ellas para destruirlas, no por el hecho mismo de los
nefastos cacicazgos que los lidereaban, sino porque esa estructura llamda
corporativizada estaba fincada ideológicamente en el nacionalismo revolucionario
y representaba una amenaza y un serio obstáculo para los fines neolioberales.
Finalmente, impusieron dirigentes, igualmente corruptos, pero a diferencia de
los anteriores dóciles y enteramente manipulables.

Esto fue un aviso para todas las organizaciones que se pudieran oponer al
proyecto neoliberal;  el propio sector nacionalista del PRI calificado como
dinosaurios, que advirtió el cambio de rumbo hacia la derchización del país fue
neutralizado mediante la amenaza, la coptación y la corrupción.  Los sindicatos,
las organizaciones sociales y políticas víctimas de la confusión se ablandaron
precisamente en los momentos en los que se reclamaba una mayor consistencia
ideológica y una mayor claridad  política para identificar los verdaderos
peligros que amenazaban al país.  La izquierda, también confundida unió sus
voces contra el corporativismo y los dinosaurios, sin advertir siquiera, que con
ello ayudaba a quitar obstáculos posibles y allanaba el camino del
neoliberalismo.
Este es el proceso que allanó el camino hacia el poder a la ultraderecha, al
capital financiero representado por Fox; se tata del cuarto movimiento de una
misma pieza:  el neoliberalismo y su cúspide en el fascismo.
 
 
 
 

Compañeras y compañeros, no nos engañemos, el proyecto de Fox y su gabinete
empresarial y ultraderechista no es otro que el proyecto del capital financiero;
y aquí tenemos obligación de recurrir a la historia, porque de otra manera
estaríamos obligados a repetirla;  Jorge Dimitrov, ustedes lo recuerdan, ese
héroe de la lucha contra el fascismo alemán quien fue víctima del poder nazi;
describió lo que es la esencia del fascismo:  "...El fascismo...escribe
Dimitrov...no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la
pequeña burguesía o de lumpenproletariado sobre el capital financiero. El
fascismo es el poder del propio capital financiero..." y yo les pregunto a
aquellos que ubican al gobierno de Fox como un gobierno democrático;  ¿Acaso no
existen elementos suficientes y sobrados para afirmar que el gobierno de Fox es
realmente el gobierno del capital financiero?.
Y para aquellos que no comprendían por qué entonces el fascismo tomaba las
banderas populares en sus primeros momentos de gobierno Dimitrov escribió:
"...¿De dónde emana la influencia del fascismo sobre las masas?.. y se
contestaba Dimitrov de la siguiente manera...El fascismo logra atraer a las
masas porque apela en forma demagógica a sus necesidades y exigencias más
candentes. ¿no encuentran ustedes un parecido con la campaña electoral de Fox?;
Dimitrov continúa:  El fascismo no solo azuza los prejuicios hondamente
arraigados en las masas sino que especula también con los mejores sentimientos
de éstas, con su sentimiento de la justicia y a veces incluso con sus
tradiciones revolucionarias.. ¿No encuentran aún los defensores de Fox una
similitud y una explicación de por qué  ha emprendido algunas medidas que
parecen progresistas?.

Los verdaderos intereses de Fox son la superexplotación del pueblo para asegurar
la más alta tasa de ganancias a las empresas que representa su grupo político;
al respecto Dimitrov escribe: "...El fascismo aspira a la más desenfrenada
explotación de las masas, pero se acerca a ellas con una demagogia
anticapitalista muy hábil, explotando el odio profundo de los trabajadores
contra la burguesía rapaz, contra los bancos, los monopolios y los magnates
financieros y lanzando las consignas más seductoras para las masas que no han
alcanzado aún la madurez política...".
Los Comunistas Mexicanos debemos encabezar una intensa batalla por desenmascarar
los verdaderos intereses de este grupo fascistoide que ocupa el poder nacional;
pero estamos convencidos que ninguna lucha puede ser efectiva sino cuenta con el
consenso de las fuerzas de izquierda de nuestro país.
 
 
 
 
 
 
 

Debemos centrar nuestros objetivos inmediatos en explicar y convencer a la clase
obrera de la necesidad de confiar en sus potencialidades transformadoras, no
sólo para resistir y enfrentar las medidas antipopulares del actual régimen,
sino en su capacidad para dirigir la lucha y expulsar del poder público a la
ultraderecha conservadora que hoy lo ocupa.

Los Comunistas Mexicanos estamos ciertos de nuestras fuerzas pero también de
nuestras limitaciones;  sabemos muy bien que esta lucha sólo puede tener éxito a
condición de que junto a las otras organizaciones seamos capaces de construir
una poderosa fuerza de izquierda que actúe a lo largo y ancho del país, que sea
capaz de organizar combativamente a los trabajadores de la producción y los
servicios;  que tenga la imaginación y la creatividad necesarias para construir
las nuevas formas de organización de la lucha que reclaman las nuevas
condiciones.

Estamos convencidos que la unidad de la izquierda es necesaria e indispensable
para tener éxito en nuestra causa, a la vez, comprendemos y respetamos que
existan una gran diversidad de propuestas de como debe darse esta unidad;  hoy
debemos reconocer que por modestos que sean hemos dado pasos importantes en este
sentido, particularmente con el Partido de la Revolución Socialista, con el
Partido Revolucionario del Pueblo, con el histórico Partido Comunista Mexicano,
con el Partido Comunista Revolucionario, con todas estas organizaciones hemos
avanzado conjuntamente en la realización de acciones comunes como la
constitución del Frente Nacional de Resistencia contra la Privatización de la
Industria Eléctrica, la solidaridad con el Movimiento encabezado por el CGH para
evitar la privatización de la Universidad Autónoma de México, la realización de
eventos históricos como el 150 Aniversario del Manifiesto Comunista, la
participación combativa en el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba;  en
el proceso electoral participamos conjuntamente en el Movimiento Democrático
Popular en apoyo al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas como candidato a la Presidencia de
la República.
 
 
 
 
 
 
 

Compañeras y Compañeros:

Queremos decirles finalmente que por difíciles que parezcan las  circunstancias
para que el pueblo mexicano asuma el proyecto revolucionario que le proponemos,
las condiciones objetivas están a nuestro favor; particularmente porque las
contradicciones sociales se agudizan cada vez más;  debemos precisar que se
vienen horas difíciles para la clase trabajadora por efectos de la política
neoliberal, y la recesión en los Estados Unidos golpeará severamente el renglón
del empleo;  sólo en este corto tiempo de la administración, México ha perdido
un millón 300 mil empleos;  por ello debemos enfatizar en el proyecto histórico
de la clase obrera, en recuperar la confianza en su carácter revolucionario.  No
podemos realizar nuestra lucha en ambientes que favorezcan la confusión, ni a
desdibujar la identidad de la izquierda;  no podemos incurrir en el error de
luchar por luchar sin objetivo histórico claro, porque como hemos visto en otros
partidos ello conduce a fomentar el oportunismo y las fracturas internas en las
organizaciones.
 
 
 
 
 
 
 

Recordemos que nacimos en época de tormentas, precisamente cuando algunos
partidos que pertenecían a la  izquierda experimentaban una severa  crisis de
identidad ideológica, que los llevó a tomar, en algunos casos, la decisión de
desintegrar sus propios organismos de lucha claudicando de la lucha
revolucionaria.

Que nacimos en época turbulenta para recoger la bandera del socialismo y la
libertad que otros habían abandonado.
Este II Congreso Nacional debe trazar la ruta para cumplir estos objetivos y
para inventar las diversas estrategias que permitan dar un salto cualitativo en
el crecimiento y en la influencia de nuestro partido en las grandes masas de la
población.  Recordemos que ese lugar se gana con la pelea diaria en los
sindicatos, en las fábricas, en las maquiladoras, en las escuelas y en los
ejidos.
Que nos felicitamos por llegar a este Congreso más fortalecidos pero no
satisfechos;  por lo que debemos en esta oportunidad ser objetivos e incidentes
en el ejercicio de la autocrítica y en las propuestas para mejorar el trabajo
partidario.
Seamos dignos representantes de las ideas que profesamos;  seamos dignos
exponentes de la mejor de las causas a la que se puede entregar un
revolucionario:  La causa del socialismo, la causa de la democracia y la
libertad.

¡VIVA EL II CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS MEXICANOS!
¡VIVAN LOS PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS DEL MUNDO!
! VIVA MEXICO!